La Alcaldía de Ibagué avanza en la implementación de un plan piloto de zonas azules, una estrategia que busca mejorar la organización del tránsito y el uso del espacio público en sectores clave de la ciudad. De acuerdo con lo anunciado por la Administración Municipal, este proyecto comenzaría a operar en el mes de junio, una vez culminen las adecuaciones técnicas y logísticas necesarias.
Las zonas azules son un modelo de estacionamiento regulado en vía pública que pretende optimizar la movilidad, promover la rotación de vehículos y reducir el uso indebido del espacio en áreas de alta congestión. En el caso de Ibagué, esta iniciativa se ha venido analizando como una alternativa para enfrentar problemáticas históricas relacionadas con el estacionamiento desordenado, especialmente en zonas comerciales y de alto flujo vehicular.
El gerente de la Gestora Urbana, Carlos José Corral, explicó que uno de los principales retos identificados durante el proceso de análisis ha sido el costo operativo del sistema, factor que ha incidido en la estructuración del piloto.
“Se pretende invitar a los usuarios a hacer uso de parqueaderos formales. Hemos estado analizando el tema con la alcaldesa y con el secretario de Movilidad, y encontramos que el gran problema de las zonas azules es el costo de operación”, señaló el funcionario.
Como parte del plan piloto, la Administración Municipal ya realizó una inversión inicial cercana a los 150 millones de pesos, recursos que fueron destinados por la Gestora Urbana a la adquisición de señalización vertical, elemento clave para delimitar y reglamentar las áreas de estacionamiento.
De manera paralela, la Secretaría de Infraestructura y la Secretaría de Movilidad adelantan trabajos complementarios, entre ellos la adecuación de las vías y la demarcación de la señalización horizontal (en piso), con el fin de dejar completamente definidos los espacios donde operará el sistema.
Según lo proyectado, el piloto se implementará en dos sectores estratégicos de la ciudad. El primero corresponde al centro de Ibagué, una de las zonas con mayor demanda de estacionamiento y alta actividad comercial. El segundo abarcará corredores viales ubicados en la carrera Quinta, específicamente en los tramos donde las vías se conectan en ángulo de 90 grados entre las calles 20 y 42.
Una vez se encuentren listas todas las condiciones técnicas y operativas, se procederá a la entrada en funcionamiento del sistema. Durante los primeros seis meses, las autoridades realizarán un seguimiento detallado al comportamiento de los usuarios, los horarios de mayor demanda y la rotación de los vehículos.
Este periodo de prueba permitirá recolectar información clave para evaluar la viabilidad del proyecto y ajustar aspectos relacionados con tarifas, tiempos de uso, cobertura y operación. La idea es que, con base en estos datos, se pueda definir una implementación definitiva que responda de manera eficiente a las necesidades de movilidad de la ciudad.
Desde la Administración Municipal se insiste en que este piloto no solo busca regular el estacionamiento, sino también fomentar una cultura ciudadana orientada al uso responsable del espacio público. Asimismo, se espera que contribuya a dinamizar la economía local, facilitando el acceso a zonas comerciales y mejorando la circulación vehicular.
Finalmente, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para que participe activamente en este proceso, respetando la señalización y brindando retroalimentación que permita fortalecer la estrategia. El éxito de las zonas azules, aseguran, dependerá en gran medida del compromiso de los conductores y de la articulación entre las entidades encargadas de su implementación.