Turismo en el Tolima

Pueblo del Tolima perfecto para visitar en Semana Santa: es la 'Capital Frutera de Colombia'

Descubra qué hacer en Mariquita, Tolima en Semana Santa: turismo religioso, cascadas, historia y gastronomía cerca de Bogotá.

Collage Alerta - Gobernación del Tolima. ¿Qué hacer en Mariquita, Tolima en Semana Santa?

En plena temporada de Semana Santa, miles de viajeros en Bogotá y otras ciudades del país están buscando destinos cercanos donde puedan descansar, vivir la fe y cambiar de ambiente.

En ese panorama, los municipios del Tolima se han convertido en una opción cada vez más llamativa por su clima cálido, su riqueza cultural y sus tradiciones religiosas.

Entre todos, San Sebastián de Mariquita destaca como uno de los lugares más completos para visitar en estos días santos. Este municipio combina historia colonial, turismo natural y una fuerte agenda religiosa que lo posiciona como un destino ideal para familias, peregrinos y aventureros.

¿Qué hacer en Mariquita en Semana Santa: turismo religioso y planes imperdibles?

Durante la Semana Mayor, Mariquita recibe a visitantes de diferentes regiones que llegan atraídos por su tradición católica. Uno de los principales puntos de encuentro es la Iglesia del Milagroso Señor de la Ermita, un templo de estilo español con varios siglos de historia, donde se realizan celebraciones litúrgicas que congregan a cientos de fieles.

Uno de los principales puntos de encuentro es la Iglesia del Milagroso Señor de la ErmitaCrédito: Gobernación del Tolima.

Uno de los eventos más representativos es el Vía Crucis, que recorre el trayecto entre la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen y la Ermita. Esta actividad se ha convertido en una de las más esperadas, pues mezcla devoción, cultura y tradición.

Pero el recorrido no termina ahí. Mariquita también es historia viva del país. Fue fundada el 28 de agosto de 1551 por el capitán Francisco Núñez Pedroso y alcanzó gran relevancia durante la colonia gracias a la minería y su cercanía con el río Magdalena. En este territorio vivió sus últimos años el conquistador Gonzalo Jiménez de Quesada, lo que le da un valor histórico adicional.

Otro punto clave es su relación con la Expedición Botánica, liderada por José Celestino Mutis, que tuvo en este municipio uno de sus epicentros. Hoy en día, ese legado se puede conocer en espacios como la Casa de la Segunda Expedición Botánica, donde aún se conservan especies estudiadas en esa época.

Visitantes pueden recorrer senderos ecológicos y disfrutar de varias caídas de agua Crédito: Gobernación del Tolima.

Para quienes prefieren el contacto con la naturaleza, las cascadas del río Medina son uno de los mayores atractivos. Allí los visitantes pueden recorrer senderos ecológicos, disfrutar de varias caídas de agua y terminar el recorrido en una gran piscina natural, perfecta para refrescarse en medio del calor tolimense.

¿Dónde queda Mariquita y por qué es la capital frutera de Colombia?

Mariquita está ubicada a aproximadamente 150 kilómetros de Bogotá y a 118 kilómetros de Ibagué, lo que la convierte en un destino accesible para un viaje corto por carretera. Su temperatura promedio de 26°C ofrece un ambiente cálido que invita al descanso y al turismo al aire libre.

Este municipio es reconocido como la “Capital Frutera de Colombia” debido a la gran variedad de productos que se cultivan en su territorio. Entre ellos se destaca el mangostino, una fruta exótica que ha ganado tanta importancia que incluso cuenta con su propio festival, el Mangostino de Oro, un evento cultural que también resalta la música tradicional del país.

La gastronomía es otro de sus fuertes. Platos típicos como la lechona tolimense, preparada con cerdo, arroz y arveja, se convierten en una parada obligada para quienes visitan la región.

Además, su riqueza hídrica, la diversidad de flora y fauna y la calidez de su gente han hecho de Mariquita un destino cada vez más apetecido por turistas que buscan tranquilidad sin alejarse demasiado de la capital.

Un destino completo para desconectarse en Semana Santa

Mariquita se consolida como uno de esos lugares que lo tienen todo: tradición religiosa, historia, naturaleza y buena comida. Su cercanía con Bogotá y su ambiente tranquilo lo convierten en una alternativa perfecta para quienes desean aprovechar la Semana Santa de una manera diferente.

Ya sea para vivir la fe, recorrer sus calles coloniales o disfrutar de sus paisajes, este municipio del Tolima se posiciona como un plan recomendado para salir de la rutina y recargar energías en medio de un entorno lleno de cultura y tradición.