Secretaría de Educación del Tolima

Tolima reconoce fallas en educación y plantea cambios profundos

Expertos internacionales coincidieron en que el Tolima debe impulsar cambios estructurales en su sistema educativo.

Secretaría de Educación del Tolima Congreso Internacional de Educación en Ibagué

El Tolima reconoció públicamente que su sistema educativo enfrenta fallas importantes y que es momento de impulsar transformaciones profundas para mejorar el aprendizaje de miles de niños y jóvenes en el departamento. La conclusión se dio tras el cierre del Congreso Internacional de Educación, realizado en Ibagué, donde expertos de varios países coincidieron en que el modelo actual necesita ajustes urgentes para responder a los desafíos de las nuevas generaciones.

Durante tres días, especialistas de Chile, Perú, México y Colombia analizaron las principales dificultades que hoy impactan el proceso educativo. Uno de los puntos más sensibles fue la desmotivación de los estudiantes, un fenómeno cada vez más frecuente en las aulas. Según los expertos, muchos niños y adolescentes han perdido el interés por estudiar porque el sistema no logra conectar con sus intereses, su realidad ni su forma de ver el mundo.

El secretario de Educación del Tolima, Andrés Felipe Bedoya, admitió que existen debilidades que deben ser corregidas y señaló que el camino para lograrlo pasa por trabajar de la mano con quienes conocen de cerca el funcionamiento del sistema educativo. El funcionario insistió en que es necesario escuchar a los expertos, pero también a docentes y estudiantes, para construir soluciones que realmente funcionen en el territorio.

Uno de los momentos más llamativos del congreso fue la intervención del experto chileno Juan Carlos Navarrete, quien presentó un modelo educativo innovador que rompe con los esquemas tradicionales. En su propuesta, los estudiantes no solo reciben clases, sino que también participan activamente en la toma de decisiones, a través de una estructura similar a un gobierno escolar, donde existen roles como presidente, ministros e incluso manejo de recursos propios.

Este modelo, explicó el especialista, ha permitido que los estudiantes se sientan protagonistas de su propio proceso educativo, lo que ha generado un aumento significativo en su motivación y compromiso. La idea central es simple, pero poderosa: cuando los niños sienten que su voz cuenta, su relación con la educación cambia completamente.

El experto también hizo una reflexión que generó eco entre los asistentes: no es extraño encontrar estudiantes aburridos o desinteresados, porque durante décadas el sistema educativo ha sido diseñado desde la visión de los adultos y no desde las necesidades reales de los niños y jóvenes. Esta desconexión, según explicó, es uno de los factores que más afecta la calidad educativa.

El congreso dejó en evidencia que el reto no es menor. Transformar la educación implica revisar metodologías, fortalecer el rol de los docentes y adaptar el aprendizaje a las nuevas realidades sociales y tecnológicas. Los expertos coincidieron en que el cambio no puede limitarse a ajustes superficiales, sino que debe apuntar a una transformación estructural que permita formar estudiantes más críticos, participativos y preparados para el futuro.

También se destacó la importancia de construir un sistema educativo que genere entusiasmo y sentido de pertenencia, donde los estudiantes no vean la escuela como una obligación, sino como un espacio de crecimiento y oportunidades. Este enfoque busca reducir la deserción escolar y mejorar el rendimiento académico.

El cierre del congreso dejó un mensaje claro: el Tolima reconoce que necesita mejorar su educación y está dispuesto a buscar nuevas rutas para lograrlo. La participación de expertos internacionales permitió abrir el panorama y demostrar que existen alternativas viables que pueden ser adaptadas a la realidad local.

Ahora, el verdadero desafío será pasar de las conclusiones a las acciones. La expectativa está puesta en que estas reflexiones se conviertan en decisiones concretas que impacten positivamente a miles de estudiantes. Porque al final, el objetivo es uno solo: garantizar una educación que realmente prepare a las nuevas generaciones para enfrentar el futuro con mejores herramientas, más oportunidades y mayor motivación.