El departamento del Tolima vive su momento más crítico de los últimos meses por las altas temperaturas y los incendios de cobertura vegetal, lo que ha desencadenado decenas de emergencias en varias poblaciones. Esto llevó a las autoridades a tomar decisiones para atender con celeridad a los afectados.
Panorama en el Tolima por los incendios
Según cifras oficiales, se han registrado más de 30 eventos de cobertura vegetal en 16 municipios durante la última semana en esta región del país.
Esta coyuntura llevó a las autoridades a decretar la calamidad pública, tras un reciente consejo departamental de gestión del riesgo. Se trata de una herramienta legal que facilita los procesos de contratación para la adquisición de insumos y la canalización inmediata de ayudas humanitarias para las familias afectadas por las conflagraciones.
"Declaramos calamidad pública ya que necesitamos las ayudas del gobierno nacional, que la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo nos allegue esas ayudas. Por otra parte, para facilitar los temas de contratación que necesitemos hacer. Vamos a comprar, por ejemplo, materiales de construcción porque hay familias que perdieron sus viviendas", explicó Adriana Magali Matiz, gobernadora del Tolima.
La situación más delicada se reporta en el municipio de San Luis, aledaño a la ciudad de Ibagué, donde las llamas arrasaron 5.000 hectáreas durante los últimos días, y 10 viviendas resultaron afectadas.
Las emergencias
Hay incendios forestales activos en municipios como San Luis, Ortega, Guamo, Honda, Chaparral, Valle de San Juan, Piedras, Alvarado, Coyaima, Venadillo, Anzoátegui, Coello, Rovira y San Antonio.
"Es indispensable tener en cuenta que todo el sistema departamental y el sistema nacional de gestión del riesgo se encuentra en este momento activo y trabajando para poder liquidar de manera definitiva todos estos incendios en los 16 municipios del departamento del Tolima, que nos necesita", afirmó Ericka Lozano, secretaria de Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima.
Las autoridades de gestión del riesgo y los cuerpos de emergencia mantienen un monitoreo constante y la atención en los puntos neurálgicos de estas poblaciones.