Abelardo de la Espriella

MOE pide investigar visita política en Conservatorio del Tolima

El caso se originó tras la presencia del aspirante presidencial en el salón Alberto Castilla, espacio cultural clave.

Piden investigar al rector del Conservatorio del Tolima Piden investigar al rector del Conservatorio del Tolima

La presencia del candidato presidencial Abelardo de la Espriella en el Conservatorio del Tolima desató una controversia que llegó a los organismos de control. La Misión de Observación Electoral (MOE) solicitó oficialmente a la Procuraduría Regional del Tolima abrir una investigación disciplinaria contra el rector de esta institución pública para establecer si incurrió en una presunta participación en política.

El hecho ocurrió en el salón Alberto Castilla, uno de los escenarios culturales más importantes del departamento, donde se habría desarrollado la visita del aspirante presidencial. Este espacio, tradicionalmente símbolo del arte y la formación musical en la región, se convirtió en el centro de una discusión sobre la neutralidad de las instituciones públicas frente a la actividad política.

El coordinador de la MOE en el Tolima, Cristian Martínez, confirmó que la organización tuvo conocimiento de la situación el pasado lunes y actuó de inmediato. Según explicó, la Constitución Política es clara al establecer que los servidores públicos no pueden participar en controversias políticas ni favorecer candidatos, especialmente cuando ocupan cargos directivos en entidades financiadas con recursos del Estado.

Hemos solicitado a la Procuraduría Regional del Tolima que adelante la investigación disciplinaria correspondiente, para que sean ellos quienes determinen si existió o no una presunta participación en política por parte del rector del Conservatorio”, explicó Martínez. La petición busca revisar los hechos y determinar si se vulneraron las normas que garantizan la transparencia y la imparcialidad institucional.

La MOE advierte que el Conservatorio del Tolima es una institución pública, por lo que sus directivos tienen responsabilidades especiales en el cumplimiento de la ley. El rector, además de dirigir la institución, tiene funciones administrativas y manejo de recursos públicos, lo que lo convierte en servidor público sujeto a las restricciones vigentes.

En este contexto, cobra relevancia la ley 996 de 2005, conocida como Ley de Garantías, que establece límites sobre la participación política de funcionarios públicos. La norma busca evitar el uso de cargos, escenarios o recursos del Estado para favorecer campañas o candidatos, protegiendo la equidad en los procesos democráticos.

La solicitud de la MOE no implica una sanción inmediata, pero marca el inicio de un proceso. Será la Procuraduría Regional del Tolima la encargada de evaluar las circunstancias, analizar las pruebas y determinar si hubo falta disciplinaria. En caso de irregularidades, el rector podría enfrentar sanciones que van desde llamados de atención hasta suspensiones o destituciones, según la gravedad de los hechos.

El caso también generó un debate sobre el uso de espacios públicos para actividades relacionadas con campañas políticas. El salón Alberto Castilla, donde se registró la visita del candidato, es considerado un símbolo cultural del Tolima y un escenario dedicado históricamente a la música y el arte. Por eso, la presencia de un aspirante presidencial en este lugar ha despertado inquietudes sobre el papel de las instituciones públicas en el actual escenario electoral.

Desde la MOE reiteraron que su papel no es sancionar, sino vigilar y alertar sobre posibles riesgos para la transparencia electoral. La organización afirmó que este tipo de solicitudes busca fortalecer la democracia y garantizar que los funcionarios públicos actúen con imparcialidad.

Mientras tanto, la atención se centra en la decisión de la Procuraduría. La apertura de la investigación será determinante para esclarecer lo ocurrido y establecer si el rector del Conservatorio del Tolima actuó dentro de la legalidad o si incurrió en una conducta que compromete la neutralidad de la institución.

Por ahora, el caso se convierte en un nuevo capítulo del ambiente político del país, donde cada actuación de los servidores públicos está bajo la lupa, especialmente en escenarios que, como el Conservatorio del Tolima, representan no solo una entidad educativa, sino también un símbolo cultural de la región.