Lluvias en Ibagué

Ibagué no tendrá descanso: lluvias seguirían hasta junio

El invierno atípico ha saturado suelos y aumentado riesgo de deslizamientos e inundaciones. Ibagué permanece en alerta amarilla.

Alerta Tolima Afectaciones por lluvias en Ibagué

La temporada de lluvias en Ibagué no solo se ha intensificado en los últimos meses, sino que podría prolongarse más de lo previsto. Así lo advirtió la Dirección de Ambiente y Gestión del Riesgo del municipio, que señaló que el invierno podría extenderse hasta finales de mayo e incluso la primera semana de junio de 2026, manteniendo en alerta a las autoridades y a los organismos de socorro.

En diálogo con Alerta Tolima, Félix Salgado, director de Gestión del Riesgo de Ibagué, explicó que el comportamiento climático reciente ha sido atípico y ha modificado los patrones tradicionales de la ciudad.

“Hay una preocupación y es que, como sabemos, enero y febrero son meses de tiempo seco, así nos lo habían manifestado en diciembre; sin embargo, esto cambió y el tiempo seco se convirtió en tiempo de lluvia”, indicó el funcionario, al referirse a la variación inesperada en las condiciones meteorológicas.

De acuerdo con datos entregados por la dependencia, el promedio anual de precipitaciones en Ibagué es de aproximadamente 1.800 milímetros. Sin embargo, entre octubre, noviembre y diciembre de 2025 cayó cerca del 50 % de esa cifra, lo que representó una acumulación considerable de agua en un periodo corto. Esta situación generó saturación de los suelos, incremento de la inestabilidad de laderas y un aumento de las emergencias relacionadas con deslizamientos, inundaciones y afectaciones en viviendas urbanas y rurales.

Las autoridades esperaban que los primeros meses del año —enero, febrero y parte de marzo— presentaran condiciones secas que permitieran un equilibrio natural en los terrenos y en las fuentes hídricas, reduciendo el riesgo antes de la temporada habitual de lluvias en abril y mayo. No obstante, los pronósticos actuales indican que las precipitaciones continuarán durante marzo, lo que podría coincidir con el periodo históricamente lluvioso del segundo trimestre del año.

“Hoy tenemos un pronóstico de lluvias hasta el mes de marzo, y la gran preocupación es que nos va a empatar con abril y mayo, que son los meses normales de lluvia en la ciudad”, reiteró Salgado.

Frente a este panorama, el municipio permanece en alerta amarilla, lo que implica un estado de prevención y alistamiento institucional. Todas las entidades que integran el sistema local de gestión del riesgo mantienen activos sus planes de contingencia, protocolos de respuesta y monitoreo permanente de puntos críticos, quebradas, ríos y zonas de alta pendiente.

El director señaló que el monitoreo es constante y que el equipo técnico trabaja las 24 horas del día, los siete días de la semana, para reaccionar de manera oportuna ante cualquier eventualidad. Esto incluye seguimiento meteorológico, inspecciones en sectores vulnerables y coordinación con los organismos de socorro para atender emergencias que puedan afectar a la comunidad.

El mensaje es claro: la temporada invernal podría prolongarse más de lo habitual, por lo que la prevención y la corresponsabilidad ciudadana serán claves para reducir el impacto de las lluvias en la capital tolimense durante las próximas semanas.