Las autoridades de salud en Ibagué apretaron las tuercas a los alojamientos de la capital tolimense. A través de visitas sorpresa, el equipo técnico de la Dirección de Salud Pública ya suma 106 inspecciones en lo que va del año, buscando frenar factores de riesgo que puedan comprometer la tranquilidad y el bienestar de los huéspedes.
Durante las revisiones, los inspectores van directo a los detalles cruciales: evalúan el estado de conservación de colchones y base camas, la desinfección en baños, la correcta clasificación de basuras y la presencia de plagas o vectores que amenacen la salubridad del lugar.
Cero tolerancia con la informalidad sanitaria
Más allá de la limpieza, el operativo busca verificar que cada hostal y hotel cuente con los papeles en regla y cumpla con el Código Sanitario. Los controles abarcan desde los sistemas de ventilación e infraestructura hasta las dinámicas diarias de aseo con las que opera cada establecimiento.
"La salud de los ibaguereños y de quienes visitan nuestra ciudad es una prioridad. Por eso, nuestros operativos de Inspección, Vigilancia y Control se realizan de manera permanente y sin previo aviso, verificando que los hoteles cumplan con todas las condiciones sanitarias", enfatizó Yennifer Guzmán, secretaria de Salud de Ibagué.
Estas intervenciones forman parte de un plan integral de salubridad ejecutado en las trece comunas del municipio, el cual contempla el acompañamiento a los propietarios de los establecimientos para subsanar hallazgos menores antes de recurrir a cierres definitivos.
"Ya son 106 establecimientos inspeccionados este año y seguiremos recorriendo la ciudad para proteger la salud de la comunidad y garantizar espacios seguros para todos", puntualizó la funcionaria.
¿Qué ocurre si un hotel no cumple con los requisitos sanitarios durante una inspección de control?
Si durante la visita de control se identifican anomalías o deficiencias graves, la autoridad sanitaria puede aplicar medidas de seguridad inmediatas. Estas van desde el decomiso de elementos en mal estado (como colchones o lencería deteriorada) y la imposición de requerimientos con plazos estrictos de subsanación, hasta la suspensión temporal o total de trabajos y servicios (clausura del establecimiento) conforme a la Ley 9ª de 1979 (Código Sanitario Nacional).