río Magdalena en el Tolima

Crece el río Magdalena en Honda y ya roza la alerta amarilla

Aunque el nivel del río preocupa, autoridades recuerdan que el Magdalena tiene un comportamiento lento y progresivo.

Gobernación del Tolima. Crece el Río Magdalena en Honda y autoridades piden máxima precaución

Las lluvias que se han intensificado en varias regiones del país ya empiezan a reflejarse en el aumento del caudal del río Magdalena a su paso por el municipio de Honda, donde el nivel alcanzó cerca de 6 metros con 30 centímetros, quedando muy próximo a la cota de alerta amarilla, fijada en los siete metros.

Autoridades de Honda mantienen vigilancia permanente

El incremento del afluente mantiene en vigilancia permanente a las autoridades locales y a los organismos de socorro, que siguen de cerca cada variación del nivel del agua. Aunque en las últimas horas se registró una leve disminución cercana a los 30 centímetros, la situación continúa bajo monitoreo constante debido a las lluvias que persisten en distintas zonas del país.

El secretario de Gobierno de Honda explicó que el aumento del caudal responde precisamente a las precipitaciones registradas aguas arriba y destacó que, por ahora, el comportamiento del río ha sido estable dentro de los márgenes esperados.

“El aumento del caudal se ha venido presentando por las distintas precipitaciones que se han ocasionado en varias regiones del país. Por ahora la invitación es a las personas que viven en las zonas de ribera a tener las precauciones correspondientes”, señaló el funcionario.

Desde la administración municipal se hizo un llamado directo a quienes viven cerca de la ribera para que mantengan las medidas de prevención y estén atentos a los reportes oficiales. La recomendación principal es evitar confiarse, especialmente en sectores bajos o zonas donde históricamente se han presentado inundaciones cuando el río supera ciertos niveles.

Autoridades explican el comportamiento del río Magdalena

Uno de los puntos que más destacan las autoridades es que el comportamiento del Magdalena suele ser distinto al de otros afluentes más pequeños.

Según explicó el secretario, “nuestro río Magdalena no es un río que vaya a generar crecimientos con ‘bombadas’, sino que su aumento es de manera prolongada”, lo que permite anticipar decisiones y activar protocolos si se supera la cota de alerta.

Aun así, el mensaje es claro: no bajar la guardia. El monitoreo se mantiene activo no solo en Honda, sino también en otros municipios ribereños que siguen atentos al comportamiento del afluente, como Purificación, Flandes y Suárez, donde las comunidades dependen directamente del nivel del río para sus actividades cotidianas y su seguridad.

Preocupación en barrios cercanos

En barrios cercanos a la ribera ya se empieza a sentir la preocupación, especialmente entre quienes recuerdan temporadas invernales anteriores en las que el Magdalena alcanzó niveles críticos. El aumento actual todavía no representa una emergencia, pero sí marca un punto de atención que obliga a reforzar la vigilancia y la comunicación constante con la ciudadanía.

Autoridades están listas para activar planes de emergencia

Organismos de socorro y autoridades locales aseguraron que se encuentran preparados para actuar en caso de que el nivel del río supere los siete metros. De llegar a ese punto, se activarían medidas adicionales desde los comités de gestión del riesgo, liderados por la Alcaldía y la Secretaría de Planeación.

Lluvias continuarán y el comportamiento del Magdalena sigue en observación

Mientras tanto, el panorama sigue siendo de expectativa. Las lluvias continúan en varias regiones del país y el comportamiento del Magdalena dependerá en gran medida de la intensidad de estas precipitaciones durante los próximos días. Por ahora, la invitación es a mantenerse informados por canales oficiales y evitar difundir rumores que puedan generar alarma innecesaria.

Cultura del riesgo, clave para municipios ribereños del río Magdalena

Más allá de la cifra exacta, lo cierto es que el aumento del río vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la cultura del riesgo en los municipios ribereños. Prepararse antes de una emergencia y actuar con responsabilidad puede marcar la diferencia entre una situación controlada y una afectación mayor para las comunidades.