Coliseo Mayor de Ibagué

Nombres religiosos en escenarios deportivos tienen en líos a la Alcaldía de Ibagué: Corte ordena responder

El alto tribunal le dio la razón a dos ciudadanos que piden quitar la palabra "Dios" de estas obras públicas.

Alcaldía de Ibagué. El Campeonato Sudamericano de Clubes de Fútbol de Salón, en Ibagué

La Corte Constitucional le jaló las orejas a la Alcaldía de Ibagué tras fallar a favor de dos ciudadanos que cuestionaron los nombres con los que bautizaron dos de los escenarios deportivos más importantes de la ciudad: el Coliseo Mayor “La Fe en Dios” y el Parque Deportivo “La Gloria de Dios”.

La controversia comenzó cuando los ibaguereños radicaron una petición formal ante la administración municipal solicitando cambiar esas denominaciones por nombres laicos y representativos de toda la comunidad. En su reclamo, explicaron que Colombia es un Estado neutro en materia religiosa, por lo que ponerle nombres con referencias a Dios a lugares construidos con plata pública termina imponiendo creencias a quienes no las comparten.

Respuestas flojas y promesas en el aire

En su momento, la Alcaldía le dijo que "no" a la solicitud argumentando que las frases “La Fe en Dios” y “La Gloria de Dios” se eligieron por su "relevancia cultural e histórica" y no para favorecer a ninguna religión en específico. Sin embargo, los magistrados de la Corte revisaron el caso y determinaron que la respuesta del municipio fue evasiva, contradictoria y no mostró ningún estudio o documento que probara de dónde sacaron esa supuesta "relevancia histórica".

Además, la administración les había asegurado a los peticionarios que llevaría la propuesta ante el Consejo de Gobierno para hacer una encuesta de opinión y consultar a la ciudadanía. Con el paso de los meses, la promesa se quedó en el papel: no hicieron la encuesta, no le volvieron a responder a la gente y dejaron tirado el proceso, lo que para el alto tribunal fue una falta al debido proceso y a la buena fe de la comunidad.

Investigación en la Procuraduría

El enredo para la Alcaldía no termina ahí. Mientras la Corte Constitucional estudiaba la tutela, los magistrados le enviaron varias cartas a la administración pidiéndole documentos e información sobre cómo habían elegido esos nombres. Como en el Palacio Municipal nunca respondieron a las solicitudes ni enviaron las pruebas, los jueces ordenaron compilar copias del expediente y mandarlo a la Procuraduría General de la Nación para que investigue y sancione a los funcionarios responsables de ese silencio.

Las órdenes de obligatorio cumplimiento

Con este fallo en la mano, la Alcaldía de Ibagué quedó contra el reloj y tendrá que cumplir varios compromisos de forma obligatoria:

  • Emitir una nueva respuesta: deberá responderles a los ciudadanos de forma transparente, con argumentos neutrales y sin rodeos religiosos.
  • Definir la encuesta: tendrá que presentar el caso ante el Consejo de Gobierno para decidir si se le pregunta a la ciudadanía si quiere o no cambiar los nombres.
  • Publicar los resultados: deberá subir la respuesta formal a la página web de la Alcaldía dentro de las 48 horas siguientes para que todo Ibagué se entere.

¿Por qué piden cambiar los nombres del Coliseo Mayor y del Parque Deportivo?

Porque dos ciudadanos argumentan que los bienes públicos son de todos y no deben llevar referencias a creencias religiosas como "La Fe en Dios" o "La Gloria de Dios".

¿Qué le ordenó exactamente la Corte a la Alcaldía de Ibagué?

Le exigió dar una respuesta de fondo con argumentos serios, aclarar si le preguntará a la ciudadanía qué opinan de los nombres y publicar todo en su sitio web.

¿Por qué terminó la Procuraduría metida en este caso?

Porque la Alcaldía ignoró las peticiones de información enviadas por la Corte Constitucional mientras se revisaba el caso, incurriendo en posibles faltas disciplinarias.