Reclutadores de menores

Rescatan 16 menores reclutados por grupos armados en Tolima

Aunque el balance refleja avances, las autoridades advierten que el fenómeno persiste y que la prevención será clave para evitar nuevos casos.

Colprensa Alerta por reclutamiento infantil en el departamento del Tolima

El reclutamiento de menores sigue siendo una de las alertas más sensibles en el Tolima. En ese contexto, las autoridades entregaron un balance que marca un avance: 16 niños y adolescentes han sido recuperados tras haber sido reclutados por grupos armados ilegales en el departamento.

La cifra fue revelada durante un consejo de seguridad por el secretario de Seguridad del Tolima, Alfredo Bocanegra, quien aclaró que no se trata de un hecho reciente ni de un solo operativo, sino de un resultado construido con el tiempo. “Es un tema histórico, no es de ayer ni de antier, pero habla muy bien de las actividades que se han venido realizando”, explicó el funcionario al referirse a las acciones de la Fuerza Pública.

Según Bocanegra, este resultado ha sido posible gracias a la articulación con organismos como la Defensoría del Pueblo, cuyas alertas tempranas permitieron anticipar el riesgo de reclutamiento en varias zonas del departamento. A partir de esas advertencias, el Ejército y la Policía activaron intervenciones que hoy permiten mostrar avances concretos en la recuperación de menores.

Uno de los puntos que más preocupa a las autoridades es que este fenómeno no se limita al Tolima. En el consejo se informó que entre los menores recuperados hay jóvenes provenientes de otras regiones del país, lo que evidencia que las estructuras armadas ilegales están trasladando y captando menores en distintos territorios, ampliando el alcance de la problemática.

El secretario de Seguridad también insistió en la necesidad de reforzar el trabajo preventivo con las comunidades, especialmente en zonas rurales e indígenas, donde las dinámicas territoriales exigen un acercamiento distinto por parte del Estado. Allí, dijo, es clave generar confianza con las familias y fortalecer la protección de los menores, quienes siguen siendo población en riesgo frente a estos grupos.

Tenemos que trabajar con los padres, con los menores, con las comunidades, para convencerlos del deber de cuidar a estos niños y niñas”, señaló Bocanegra, al insistir en que la prevención es una herramienta fundamental para frenar el reclutamiento.

Aunque el balance muestra resultados, las autoridades reconocen que el desafío continúa. El reclutamiento forzado sigue siendo una amenaza latente, especialmente en zonas donde confluyen factores como la presencia de actores armados, la falta de oportunidades y la vulnerabilidad.

Por ahora, el mensaje es claro: la articulación institucional y la reacción frente a las alertas tempranas están dando resultados, pero el reto sigue siendo evitar que más menores terminen en manos de estructuras ilegales.