PAE del Tolima

Contraloría no encontró fallas en alimentación escolar del Tolima

La revisión nacional no detectó irregularidades en el manejo de recursos destinados a la alimentación escolar.

Gobernación del Tolima PAE del Tolima

El Programa de Alimentación Escolar (PAE) del Tolima acaba de recibir uno de los respaldos más importantes en materia de control fiscal: la Contraloría General de la República no encontró irregularidades ni hallazgos fiscales en su ejecución, un resultado que pone al departamento en el radar nacional como ejemplo de manejo transparente de los recursos públicos destinados a la alimentación de los estudiantes.

El anuncio fue hecho por la gobernadora Adriana Matiz durante un encuentro con manipuladoras de alimentos, quienes son las responsables de preparar y entregar diariamente las raciones a miles de niños, niñas y jóvenes en el territorio. Allí, la mandataria no solo exaltó su trabajo, sino que destacó el resultado de la auditoría nacional, que revisó el programa en todo el país.

El dato no es menor. Mientras en varios departamentos se detectaron situaciones preocupantes relacionadas con el manejo del PAE, el Tolima logró pasar la revisión sin observaciones fiscales, lo que evidencia un proceso administrativo sólido y un seguimiento riguroso a la inversión pública.

El informe de la Contraloría revisó el PAE en todo el país y en el Tolima no se encontró ninguna irregularidad”, explicó la gobernadora, al resaltar que este resultado es fruto de una adecuada planeación, control y compromiso institucional con uno de los programas sociales más sensibles para la población estudiantil.

Un programa que mueve todo un departamento

El PAE en el Tolima no es un programa pequeño. Su alcance es enorme. Actualmente, llega a 211 instituciones educativas y más de 1.800 sedes, muchas de ellas ubicadas en zonas rurales donde, para cientos de estudiantes, esta alimentación representa un apoyo fundamental para su permanencia en el sistema educativo.

Este despliegue implica una operación logística compleja que involucra transporte, almacenamiento, preparación y entrega de alimentos, además de la supervisión permanente para garantizar que cada ración cumpla con los estándares de calidad establecidos.

Pero además de la transparencia, hay otro dato que marca la diferencia: el crecimiento en la cobertura. Según el análisis nacional, entre 2022 y 2025 varios territorios, incluido el Tolima, lograron ampliar el alcance del programa, demostrando que es posible beneficiar a más estudiantes cuando existe una buena gestión.

Esto es especialmente significativo en un contexto donde, en algunos lugares del país, la matrícula escolar ha disminuido o se ha mantenido estable. Aun así, el Tolima ha logrado fortalecer el programa y mantener su impacto social.

Entre los mejores del país

El buen momento del PAE tolimense no solo se refleja en el informe de la Contraloría. También ha sido destacado por la Unidad Administrativa Especial de Alimentación Escolar, que ubica al departamento entre los territorios con mejor cobertura del programa a nivel nacional, junto a regiones como Vichada, Chocó y Casanare.

Este reconocimiento confirma que el Tolima ha logrado consolidar un modelo que combina ampliación de cobertura, transparencia en el manejo de recursos y cumplimiento de los objetivos sociales del programa.

Y es que el impacto del PAE va mucho más allá de un plato de comida. Se trata de una estrategia que contribuye directamente a la permanencia escolar, mejora la concentración de los estudiantes y fortalece el bienestar de las comunidades educativas.

A pesar de los buenos resultados, el mensaje desde el Gobierno Departamental es claro: el objetivo es seguir mejorando. Por eso, durante el encuentro se anunció que se fortalecerán los mecanismos de seguimiento, control y supervisión en todo el territorio.

Esto incluye verificaciones más rigurosas en la calidad de los alimentos, el cumplimiento de los contratos y la correcta ejecución de los recursos públicos, con el fin de garantizar que el programa continúe funcionando de manera eficiente y transparente.

El reconocimiento a las manipuladoras también fue un momento clave de la jornada. Ellas son, en muchos casos, el rostro visible del programa en las instituciones educativas, y su trabajo diario es fundamental para que el PAE funcione correctamente.

El resultado de la auditoría no solo representa un logro institucional, sino también un mensaje de tranquilidad para padres de familia, estudiantes y comunidades educativas.

Que un programa de esta magnitud supere la revisión del principal organismo de control fiscal del país sin irregularidades es una señal de que los recursos públicos están siendo utilizados correctamente y que existe un compromiso real con el bienestar de los estudiantes.

Hoy, el PAE del Tolima no solo alimenta a miles de niños y jóvenes. También se consolida como un programa que avanza con transparencia, cobertura y confianza, demostrando que sí es posible ejecutar políticas públicas de manera eficiente y con resultados positivos.

En un país donde este programa ha sido objeto de múltiples polémicas en el pasado, el caso del Tolima marca una diferencia y envía un mensaje contundente: cuando hay control, planeación y compromiso, los resultados se ven.