Llaneros no solo complicó la vida del Tolima, sino que le ganó el partido válido por la fecha 5 de la Liga BetPlay.
La ventaja empezó en la confección de la nómina: Lucas González consideró que los suplentes podrían rendir e hizo cambios más allá de los obligados. Cristian Arrieta reemplazó al desvinculado Yhormar Hurtado, y Shean Barbosa cubrió a Junior Hernández, que pagó una fecha de suspensión.
Insistió con Flórez y, salvo otras opiniones, Jersson González sigue demostrando que debería ser titular.
Puso una línea de tres en el mediocampo: mantuvo a Nieto —que esta temporada ya no suele jugar partidos completos pero aporta— y lo acompañó con Guzmán y Elan Ricardo. Tienen capacidad para avanzar, pero no son creadores ni recuperadores; ninguno de los tres muestra convicción para quitar balones. El técnico quizá piensa que sí pueden, pero el resultado de esta muestra fue negativo.
En ataque, en la primera parte Tolima dejó la iniciativa a Flórez: buscó lucirse en lugar de definir de forma simple ante una habilitación de Eduar López, quien continúa mostrando trabajo y adaptación al juego colectivo. López también desperdició una oportunidad cuando quedó frente al arco y demoró en rematar.
El ingreso de Torres y Jersson le dio vitalidad a Tolima en el primer cuarto de hora, aunque después volvió la confusión.
Llaneros, en cambio, fue claro en el desarrollo de su juego en ambas fases: sólido en defensa, empezando por un buen arquero, y distinto en ataque con 'Chócolo' Ramírez. Le bastó administrar el balón y ocupar la posición de delantero para marcar el gol del triunfo a los 61 minutos, en una pared que terminó con un remate cruzado para el 1-0.
A Barreiro, al nueve visitante, le anularon un tanto por fuera de lugar; de lo contrario habría sido desolador que un delantero con esas limitaciones volviera a figurar en la red frente a los pijaos.
Quedan reflexiones sobre este partido: Lucas González, cuando se trata de un plan B, fracasa; pregúntense qué ocurrió con Real Cundinamarca y en el partido ante Envigado del año pasado. El entrenador aún está en etapas de aprendizaje; otro ejemplo de planificación deficiente fue la final, tema sobre el que se ha escrito y hablado mucho.
Tolima será visitante de Bucaramanga el próximo martes.