Arroceros

¿Arroz está saliendo demasiado barato? Productores de Ibagué dicen que trabajan a pérdida

La carga de arroz paddy en la ciudad quedó en $172.000, según lo indicado por Alberto Mejía, de la junta directiva de Fedearroz.

Colprensa Arroceros de Ibagué trabajan a pérdidas

El sector arrocero de la capital tolimense atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. Productores de la meseta de Ibagué advierten que la caída en el precio del arroz paddy los tiene operando por debajo del punto de equilibrio, generando preocupación no solo económica, sino también social en la región.

En diálogo con Alerta Tolima, Alberto Mejía, miembro de la Junta Directiva de la seccional Ibagué de la Fedearroz, explicó que el precio fijado actualmente para la carga no corresponde a los costos reales de producción que asumen los cultivadores en esta zona del país.

“En este momento estamos trabajando a pérdida. El precio establecido no está acorde con la realidad del costo de operación del cultivo”, afirmó el dirigente gremial, quien además señaló que la situación no tiene precedentes recientes con una afectación de esta magnitud.

Según detalló, tras los decretos expedidos por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, el valor de la carga de arroz paddy en Ibagué quedó en aproximadamente 175.000 pesos. Sin embargo, aplicando el descuento del 1,5 %, el ingreso real para el productor se reduce a cerca de 172.000 pesos por carga.

Para los arroceros, el precio justo debería cubrir integralmente los costos de producción que incluyen insumos, mano de obra, maquinaria, riego, transporte y obligaciones financieras y además permitir una rentabilidad mínima que garantice la sostenibilidad del negocio y la posibilidad de reinvertir en infraestructura y tecnología.

Mejía explicó que el sector enfrenta actualmente una coyuntura marcada por el exceso de oferta y la falta de algunos mecanismos de regulación que en el pasado ayudaban a estabilizar el mercado. Esta combinación ha presionado los precios a la baja, afectando directamente al productor.

Frente a los rumores sobre un posible paro nacional arrocero, el representante gremial indicó que no tiene información oficial sobre convocatorias en firme. No obstante, reconoció que en distintas regiones del país existe inconformidad y malestar por la situación actual.

El panorama, según el dirigente, es incierto. Algunos productores analizan alternativas como diversificar cultivos o buscar mecanismos financieros que les permitan mitigar el impacto de la crisis. Otros enfrentan dificultades para cumplir con créditos y compromisos adquiridos para sostener sus explotaciones agrícolas.

Además, advirtió que, de prolongarse esta situación, podría generarse un efecto dominó en la economía regional. La reducción de costos suele traducirse en menor contratación de mano de obra, afectando el empleo rural y el sustento de numerosas familias que dependen directa o indirectamente del cultivo del arroz en Ibagué y el Tolima.

Los arroceros insisten en la necesidad de revisar los costos reales de producción en la región y establecer medidas que permitan recuperar la rentabilidad del sector, considerado uno de los pilares agrícolas de la zona. Mientras tanto, la incertidumbre continúa marcando el día a día de quienes han dedicado décadas al cultivo del cereal.