El incremento sostenido en los precios de la canasta familiar comienza a generar nuevas alertas en Ibagué. Esta vez, el sector ganadero advierte que la leche podría seguir encareciéndose en las próximas semanas, lo que tendría un impacto en las familias y en la cadena productiva.
La advertencia fue hecha por Carlos Gustavo Silva, gerente del Comité de Ganaderos del Tolima, en declaraciones a Alerta Tolima, donde expresó su preocupación por el comportamiento del mercado en este inicio de año.
Según el dirigente gremial, el aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) ha impulsado la alza generalizada de alimentos y subproductos, una dinámica que no excluye a la leche ni a la carne.
“Ibagué se está convirtiendo en una de las ciudades más caras, después de Bucaramanga, y esto obedece al incremento del IPC en los productos de la canasta familiar. La leche no es ajena a esta situación”, afirmó Silva.
El representante del gremio señaló que el encarecimiento no solo responde a factores locales, sino también a dinámicas nacionales relacionadas con costos de producción, transporte, insumos y procesamiento.
Uno de los principales temores del sector ganadero es que el aumento del precio final reduzca el consumo. Según Silva, cuando los hogares ajustan sus gastos por el alto costo de vida, la demanda tiende a disminuir.
“Eso eventualmente lo que comienza a generar es un bajo consumo, lo que puede afectar directamente a nuestros ganaderos”, explicó.
Aunque no existe un consolidado oficial que precise el porcentaje exacto del incremento respecto al año anterior, varios productores de diferentes veredas han reportado aumentos en el precio de la leche acopiada en el municipio.
La preocupación es mayor porque Ibagué es uno de los principales municipios productores de leche en el departamento, junto con Roncesvalles y Cajamarca. Cualquier variación en el mercado impacta a cientos de familias que dependen de la actividad ganadera para su sustento.
El gerente del Comité de Ganaderos reiteró que, aunque no hay cifras consolidadas, la tendencia al alza es evidente en varias zonas rurales y podría traducirse en ajustes en el precio al consumidor a corto plazo.
Desde el sector se espera que en las próximas semanas se conozcan datos más precisos que permitan dimensionar el impacto real del incremento y evaluar estrategias para mitigar sus efectos, tanto en la cadena productiva como en el bolsillo de los ciudadanos.
Por ahora, la advertencia está sobre la mesa: si la tendencia continúa, el precio de la leche podría seguir aumentando en la capital tolimense, en un contexto económico que ya golpea a los hogares.